Qué tan buena o mala resulta la Restricción Alimenticia?

Actualizado: 28 sept

Aunque la restricción de alimentos ha sido durante mucho tiempo LA forma de lograr ciertos objetivos de salud (generalmente estéticos), muchos profesionales ahora evitan imponer reglas estrictas de ciertos alimentos a sus clientes.


La restricción y las reglas rígidas en torno a la alimentación generalmente provocan sentimientos de privación y, más tarde, rebelión.


Para aquellos con antecedentes o problemas con la alimentación desordenada, demasiadas reglas y restricciones pueden volver a hundirlos en una obsesión poco saludable en torno a la comida, las calorías y el control.


Yo soy de la idea de que se puede comer de todo, sin restricciones y con moderación.


Pero eso no significa que "SIN REGLAS" sea lo mejor.


Para algunas personas, el enfoque de comer lo que quiero, en cualquier momento y en cualquier lugar, funciona. El problema es que muchas personas no tienen autocontrol y es cuando se vuelve un problema.

Entonces, la mayoría de las personas SÍ se benefician al establecer algunas reglas, e incluso algunas restricciones.


Por ejemplo, si una persona come de pie y no puede darse ni siquiera unos minutos para sentarse y comer en paz, el no permitirse comer mientras está de pie moldea su comportamiento de manera positiva: lo alienta a hacer tiempo para las comidas y a comer con un poco más de atención.


Elige las reglas que funcionen para TI.


Se trata de encontrar las reglas y restricciones que AGREGAN valor a tu sentido de autocontrol y bienestar.


Una forma de hacerlo es preguntarte si tienes algún hábito que sientas que está realmente fuera de control y tenga consecuencias negativas.


Por ejemplo, "Tengo la costumbre de ir al drive thru, pedir lo que quiera y luego distraerme mientras como en el automóvil".


Para esta persona, “No comer en el auto” podría ser una buena regla.


Por otro lado, restringir los alimentos desencadenantes puede sentirse como libertad.


Otro ejemplo:

Mantengo la Nutella fuera de la casa; no puedo tenerla sin comerme todo el frasco. Así que lo evito por completo.


Cuando la compraba, me comía todo el frasco en uno o dos días, llegaba a la conclusión de que era demasiado, pero sí la volvía a comprar se repetía lo mismo. Así que dejé de comprarla.


Eventualmente, aprendí a comerla en porciones regulares. Pero esa restricción fue crucial al principio.


Los alimentos desencadenantes, del tipo que se siente casi como una droga y te ponen en un estado de descontrol hasta que te terminas todo, pueden agregar demasiado drama a una dieta.


Por esa razón, puede ser útil (incluso para tu salud mental) simplemente "restringir" esos alimentos, al menos temporalmente.


Y, de hecho, no tener esos alimentos en tu casa (o en tu dieta en general) puede parecer más una libertad alimentaria.


Tener ALGUNAS reglas en realidad puede ser liberador: establece algunos límites sobre tus hábitos alimenticios y eso te ayudará a tomar decisiones sobre alimentos más fácilmente y con mayor consciencia de ti mismo.


Como puedes ver, hay muchos matices cuando se trata de reglas y restricciones alimenticias.


De hecho, casi todos los temas de nutrición tienen matices. Eso es porque cada individuo tiene diferentes preferencias, experiencias y desafíos, y eso REALMENTE importa.

Mi consejo: establece algunas reglas sobre aquellas cosas, hábitos o alimentos desencadenantes de conductas negativas sobre las que tienes poco control. Pero, trata de disfrutar de todo aquello que te gusta en la medida justa manteniendo siempre un balance y enfocándote principalmente en tu salud.

Con cariño


Jess



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